miércoles, 14 de marzo de 2012

EL LIDER Y EL SENTIDO DE LA URGENCIA. DIA 3. Como incrementar el verdadero sentido de Urgencia.

LIDERANDO PERSONAS

Esta semana se me está pasando volando. Señal de disfrutar en y con mi trabajo, a la par que tener l fortuna de poder disfrutar de un bien escaso, lamentablemente, hoy en día.

Hoy he estado con Oscar Miralles y Amparo Pedreira de Tea-Cegos. Lamentablemente hemos podido compartir media hora, pero ha sido encantadora. Me van a hacer llegar el último trabajo de Stephen Covey, “la velocidad de la confianza”. Amparo dice que le gustó más que  “los siete hábitos”. La verdad que me ha despertado interés en leerlo. Oscar, Director Oficina Comunidad Valenciana de Tea-Cegos, dice que me va a ayudar a usar Twitter, ¡fantástico!

Hoy, he podido compartir una bonita hora con un grupo de 200 alumnos de entre 16 y 19 años de distintos institutos de Alicante dentro del acto organizado en Alicante dentro del excelente programa de la Fundación Alcoa, Reto Alcoa, junto con Junior Achievement. Les he hablado sobre las entrevistas de selección y lo que buscan las empresas. Ha sido una experiencia muy gratificante, máxime cuando va dirigido a futuro talentos de éxito, los embriones de líderes del mañana.

EL LIDER Y EL SENTIDO DE LA URGENCIA. DIA 3. Como incrementar el verdadero sentido de  Urgencia.

Muchas veces, la mayoría de las veces, los casos de negocio están perfectamente construidos, generan la adhesión de todos los implicados, están perfectamente descritos, los escenarios perfectamente estudiados, pero se implantan tarde, con sobrecostes y además aparecen problemas que aumentan las criticas y la cooperación se va deteriorando. Todo ello a pesar de que en ese primer momento todo el mundo lo apoyaba, si bien ese apoyo era intelectual.

El problema con historias como esta no es que el caso sea o fuese poco convincente, estuviese mal pensado o careciese de fundamento. El problema fundamental es que el caso era todo de cabeza y nada de corazón, esto es, el caso estaba muy bien racionalizado pero sin “tocar” la emoción de la gente. Lleno de razón, pero vacio de emoción.




APUNTA AL CORAZON

Lo que hace que las organizaciones tengan éxito en un mundo turbulento como el de hoy, no es solo un conjunto de pensamientos. Tras un verdadero sentido de urgencia hay un conjunto de sentimientos: una determinación compulsiva de moverse y ganar ahora.

Durante siglos se ha dicho que “Los grandes líderes conquistan el corazón y la mente de los demás”, no que ”los grandes líderes no conquistan la mente de los demás”, y mas interesante la expresión tampoco es que "los grandes líderes conquistan la mente y el corazón de los demás”. El corazón viene primero.

Mas que los pensamientos en la mente, son los sentimientos en el corazón los que crean el inalterable comportamiento de la autocomplacencia, el comportamiento agitado e improductivo que caracteriza a la falsa urgencia, o las acciones poderosamente útiles de la verdadera urgencia.

El reto está en convertir un argumento racional dirigido a la mente en una experiencia cuyo objetivo es el corazón.

La historia está llena de ejemplos que apoyan esta conclusión. Martin Luther King Jr., no redujo la ira entre los negros ni la satisfacción o la ansiedad entre los blancos cuando, en el Washington Mall, anunció: "Tengo un plan estratégico".


Plantear argumentos racionales para el cambio era fácil, y mucha gente lo hacía en ese momento: el tratamiento que se daba a la población negra no era coherente con algunos de los valores más antiguos y apreciados del país, y las contradicciones tienen efectos perniciosos; el talento negro que se perdía iba en contra de los intereses del país; el conflicto acalorado entre negros y blancos hacía desperdiciar recursos y le hacía daño a la gente; un comportamiento poco cristiano hacia los negros debilitaba el cristianismo en sí y las bases de este que servían a la sociedad. El discurso de King hacía breve alusión a todos estos puntos, pero más que todo era un esfuerzo por suscitar una reacción visceral, mediante retórica poética y palabras apasionadas sobre justicia y moralidad, Les llegaba al corazón de una manera que convertía la rabia y la ansiedad en una obligación de moverse, de hacer lo correcto, y ahora, de una manera que convertía la auto complacencia en una verdadera urgencia. Millones de personas que no estaban en el mitin ese día lo vieron en la televisión o lo oyeron en la radio. La urgencia se incrementó, seguida de la acción esencial, y una legislación que probablemente no hubiera pasado el año anterior fue aprobada como ley.

No hablamos de una emoción carente de sentido. El reto es convertir un argumento racional dirigido a la mente en una experiencia cuyo objetivo sea el corazón.

Parece que las tácticas que apuntan al corazón t que logran incrementar el sentido de urgencia parecen tener cinco características clave:

  1. 1.    Son experiencias humanas cuidadosamente creadas.
  2. 2.    Las experiencias efectivas dejan huella. Van mas allá de los auditivo, son profundamente sensoriales y kinestésicas.
  3. 3. Las experiencias no están diseñadas para crear cualquier reacción emocional. Hacen que la gente ante la dificultad vean una oportunidad a pesar de la difícil situación, y que los cínicos y detractores, y los cansados de los cambios crean que esto no será una repetición de experiencias dolorosas del pasado, y por tanto 2mas de lo mismo”.
  4. 4. Las experiencias rara vez, o casi nunca se explican. No hay que ser encubridor /ocultador ni manipulador. Es evitar tratar de decir explícitamente lo que es difícil de decir, lo que es difícil que la otra persona entienda, y lo que no es necesario decir. Ser asertivo.
  5. 5.  Las experiencias  nos llevan a elevar nuestras expectaciones, a abrazar con emotividad metas que están mas allá de mantener el statu quo, desafían al status quo. Cubren la brecha entre la realidad de hoy y una aspiración profundamente positiva que genera la determinación asociada de actuar con un sentido de urgencia.

domingo, 11 de marzo de 2012

EL LIDER Y EL SENTIDO DE LA URGENCIA. DIA 2. La autocomplacencia y la falsa urgencia

LIDERANDO PERSONAS

EL LIDER Y EL SENTIDO DE LA URGENCIA. DIA 2. La autocomplacencia y la falsa urgencia 



El primer paso para crear un verdadero sentido de urgencia es el conocimiento de sus opuestos: la autocomplacencia y la falsa urgencia.

Clarificación de que es la autocomplacencia.-

Diccionario: “una sensación o indulgencia consigo mismo, especialmente cuando va acompañada de inconsciencia del peligro o problemas”

Conceptos particularmente relevantes de la definición:
a)      Sensación. La autocomplacencia no es solo un pensamiento, es una sensación. No es tanto una cuestión de análisis consciente y racional como de una emoción inconsciente.

b)      Indulgencia. “Facilidad en perdonar o disimular las culpas o en conceder gracias”. Escaso nivel de autocritica y exigencia, aceptación del statu quo y la imperfección como falta de acción. El autor Kotter, no enumera esta pero bajo mi entender, la indulgencia explica mucho la autocomplacencia.

c)      Consigo mismo. La autocomplacencia es una sensación que una persona tiene sobre su propio comportamiento, sobre lo que tiene que hacer y no tiene que hacer. Punto de suma importancia porque la persona puede ver o anticipar problemas y sin embargo no sentir la necesidad de cambiar conductas.

Las personas autocomplacientes se ven a sí mismas como realistas, reflexivas y prudentes, siendo a veces difíciles de detectar.

De donde viene la autocomplacencia.-

Es producto del éxito o lo que se percibe como éxito. Puede perdurar más allá del éxito, incluso cuando este ya se ha desvanecido. Las percepciones no tienen que ser exactas.

Como piensan las personas autocomplacientes.-

Casi nunca piensan que lo son. “Estoy haciendo lo correcto”;” A veces no es fácil, pero sé que lo tengo que hacer y lo hago”; “No puedo hacerlo del todo pues parte no depende de mí”

Que sienten.-

Están contentas con el status que. Se aferran a lo que existe, pues suelen temer a los cambios y lo desconocido.

Como se comportan.-

Se les identifica más por lo que hacen que por lo que dicen (este concepto lo resalta mucho J.C.Cubeiro)
No están alertas a las nuevas oportunidades o peligros que enfrentan las organizaciones. Suelen moverse a unos ritmos manifiestamente inferior al requerido. Raramente inician el cambio o ejercen el liderazgo, se aferran en hacer lo que viene haciendo desde el pasado.


Conceptualización y caracterización de la falsa urgencia.-

La falsa urgencia es la vigorexia organizativa, actividad, actividad y actividad. Mientras la autocomplacencia es somnolencia, y venera culto a Morpheo, la falsa urgencia está llena de energía y venera culto a la energía de Eolo.

La falsa urgencia se basa en una plataforma de ansiedad y enojo. Dicha plataforma puede contener mucha energía, razón por la cual se confunde la falsa urgencia con la verdadera, pero la energía derivada de ansiedad y enojo crean de manera fácil actividad (y a veces muy destructiva), pero no productividad.

Ahora lo entiendo con más facilidad, pues esto tiene mucho que ver con lo que el viernes Juan Carlos Cubeiro comentaba respecto a la estabilidad y fidealización. Si una pareja estable necesita un mínimo de 5 emociones positivas por cada negativa, la fidelización requiere generar 3 emociones positivas por cada una negativa, y LA PRODUCTIVIDAD aumenta por cada 13 emociones positivas por cada negativa, es fácil de comprender y encaja que una plataforma basada en la ansiedad y el enojo no sea la más apropiada para crear un verdadero sentido de la urgencia y por ende aumentar la productividad de la organización.

Si las personas sienten enojo con los jefes, el sin­dicato o con el departamento de al lado, se la pasarán corriendo, buscando y usando con frecuencia el equi­valente corporativo de las armas de fuego. Crean bata­llas que no conducen a la compañía a ninguna parte. Pierden tiempo desarrollando largas presentaciones en PowerPoint para rebatir las buenas ideas de otros depar­tamentos de la organización. Celebran reunión tras re­unión para crear estrategias varias. Utilizan fórmulas de agresión pasiva para dilatar los proyectos. Crean conflictos destructivos,  de tal manera que hacen impo­sible llevar a cabo una reunión sensata. Todo esto lleva tiempo y energía, pero es energía que se pierde y que no se utiliza en movilizar a la gente para que aproveche las oportunidades y eluda los peligros.
En rodo lo anterior, ¿Cuántas emociones positivas se han generado?
La ansiedad tras la autocomplacencia es muy diferente al enojo de la falsa urgencia, sin embargo los efectos finales pueden ser muy similares.
Las personas preocupadas y que se la pasan buscando un refugio seguro, jamás actúan con un verdadero sentido de urgencia. La capacidad humana de esconder ante los demás sentimientos de miedo (autocomplacencia) y enojo (falsa urgencia) puede ser a veces sorprendente.
De donde viene la falsa urgencia.-

Es producto, generalmente, de fracasos o de alguna forma intensa de presión sobre un grupo.

Como piensan las personas.-

No piensan que todo está bien. Tienden a pensar de que la situación en la que se encuentran en un desastre, o que el de arriba les está presionando demasiado

Que sienten.-

Ansiedad, irascibilidad, frustración y cansancio.

Como se comportan.-

Con mucha actividad. Pero la acción está más orientada a la actividad que a la productividad, suele ser acción frenética. Es más un correteo mecánico para protegerse o atacar a los demás que un centrarse intencionalmente en problemas y oportunidades. Las personas corren de un lado a otro, de reunión en reunión, se pasan el tiempo defendiéndose y vuelven a casa exhaustas.

Cualquier persona puede ser autocomplaciente.

¿Encajan estos perfiles en este cambio de época, en la era conceptual del talentismo? (Concepto que me engancho en la jornada con Juan Carlos Cubeiro, y que contiene muchas de las claves de interpretación y de acción de los próximos decenios para los que nos gustan las personas).


http://guillermorey-ardid.com/

sábado, 10 de marzo de 2012


El Jueves se publicó la entrevista que me hizo Miquel para RHMEDIA y que hice referencia a ella la semana pasada,  a continuación os adjunto el link.


Una semana de trabajo en Bilbao culminada el viernes con un evento, para mí, extraordinario.

Tras la participación en la mesa redonda hace un mes sobre los procesos de recolocación, recibí un regalo maravilloso, ser invitado a una sesión de un día con Juan Carlos Cubeiro. Irene y Anabel, gracias, gracias y gracias por haber tenido tan magnífica iniciativa, como todas las que aplicáis en vuestro negocio, Key Executive.

Juan Carlos es un tipo que es imposible que deje indiferente a nadie, te cautiva en el primer momento que conectas con el. Es un autentico monstruo, si digo bien, monstruo según la acepción sexta del diccionario de la RAE Persona de extraordinarias cualidades para desempeñar una actividad determinada.” Cualidades extraordinarias que me resultaría demasiado largo proceder a enumerar. Lo que mas me sorprendió, además de su conocimiento y preparación intelectual, es como profundizando en el  talento, hace confluir las mas diversas disciplinas de la ciencia para poder explicar y racionalizar la importancia y el como se desarrolla del talento, a la vez que generar pasión por no solo por el tema del talento, sino por el aprendizaje continuo, no en vano se define el mismo como “eterno aprendiz”.

Alrededor del talento en la sesión de ayer, confluyeron explicaciones y conceptos provenientes de la bioquímica, medicina, psicología, sociología, el arte, las ciencias económicas, deporte,….. Impresionante el aprendizaje.
Por ello, es por lo que hoy voy a escribir sobre un aspecto que me llamo la atención, la diferencia entre el funcionamiento entre los cerebros de la mujer y el hombre. Y ello viene a colacion, pues un aspecto fundamental para el ejercicio del liderazgo se basa en la diversidad, esto es como gestionar y tomar ventaja de las diferencias para conseguir los resultados de una organización, y sobre todo que el concepto se basa en los descubrimientos de la ciencia.

Además adjunto un video que, en tono  humorístico de parodia, recrea esas diferencias. No os lo perdáis, rato divertido asegurado, “la historia de dos cerebros”




En los últimos años, la ciencia ha logrado establecer con mayor certeza las diferencias en el cerebro de hombres y mujeres. Una disparidad que se agudiza durante la adolescencia y se modera sólo en la vejez.

Se trata de uno de los campos más atractivos de la ciencia: saber cómo funciona esa masa de neuronas que llamamos cerebro. Por qué misteriosa razón no sólo maneja todos los aspectos de nuestras vidas, sino que también puede expresarse de maneras tan distintas como lo hace en hombres y mujeres.

Porque en los últimos años, con las mejores tecnologías para estudiar este órgano, la ciencia ha logrado establecer con mayor certeza las diferencias de género al momento de pensar, de sentir y de actuar.
De esto busca dar cuenta la doctora Louann Brizendine, neurosiquiatra autora de Themalebrain (2010) y Thefemalebrain (2006), donde caracteriza ambos cerebros resaltando sus diferencias, desde el nacimiento y la infancia, hasta la adolescencia y la adultez. Al final, ambos comienzan a asemejarse con el declinar de las hormonas que se produce en la vejez.

Esta especialista de la Universidad de California, en San Francisco, intenta aclarar esos inexplicables arrebatos de agresividad en la conducción, su obsesiva fijación con el fútbol y otros deportes o su apetito insaciable por películas de violencia. O las mejores capacidades comunicativas de ellas, su habilidad para empatizar y leer emociones y su talento para distender conflictos. Según Brizendine, no existe opción en estos casos, ya que ellos y ellas están cableados para actuar así. Estos son sus argumentos.

Primeras diferencias

Hay que pensar que ambos cerebros son diferentes desde su concepción. La primera y más básica es que todas las células nerviosas tienen su propio género inscrito en sus genes: XX y XY.

El cromosoma Y -que define la masculinidad- juega un rol desde los primeros días de la fecundación, preparando el escenario para que después actúen las hormonas. A la octava semana de la concepción, los pequeños testículos del niño comienzan a producir suficiente testosterona para bañar sus neuronas en desarrollo y comenzar a moldear la estructura de su cerebro.

Así, explica esta experta, mientras la testosterona ayuda a podar neuronas que conectan los centros de comunicación del cerebro, que hace ser a los niños de menos palabras, los estrógenos en las niñas (XX) potencian estas conexiones, así como las regiones del cerebro responsables del lenguaje y de la expresión de emociones. Esto fortalece también la capacidad femenina de sintonizar con facilidad con el ánimo de los demás.
Según Brizendine, esto hace que al crecer ellas sean mejores negociadoras y conciliadoras, mientras ellos resultan más competitivos y luchadores.
La infancia
Cuando el niño empieza a caminar, se nota una de las grandes diferencias cerebrales con las niñas. Para ellos, todo se traduce en acción y movimiento. Están programados para moverse, para mover cosas y seguir cosas con la mirada alerta. Observaciones del desarrollo fetal demuestran que la testosterona activa ciertos genes en las neuronas masculinas que virtualmente obligan a perseguir los objetos en movimiento, golpear cosas, probar las propias fuerzas y jugar a derrotar a los enemigos.

Esto los hace preferir actividades diferentes a las niñas y ante ellas, cualquier niño parece hiperactivo. Esto se debe a que desde que nace hasta cumplir el año de edad, el niño produce tanta testosterona como un adulto, lo que desarrolla y fortalece sus músculos.

En respaldo de lo anterior, otras investigaciones demuestran que los varones tienen centros nerviosos de mayor volumen dedicados a la actividad muscular y a la agresión.

Otra diferencia sobresaliente radica en que los niños no sostienen la mirada. Apenas miran a los ojos y ya están buscando qué otra cosa se está moviendo. Las niñas, en cambio, sostienen más tiempo la mirada. Y aunque ellas son curiosas, aprenden pronto a respetar límites y reglas. Mientras que ellos siguen más interesados en jugar o tomar objetos prohibidos.

Las investigaciones siguen confirmando que niños y niñas prefieren juguetes de su propio sexo. Y aunque las niñas son capaces de usar juguetes de niños, ellos -sobre todo alrededor de los cuatro años- rechazan los juguetes femeninos o incluso los de niños que son de color de niña. Léase rosado.

Hagamos lo que hagamos, dice Brizendine, las niñas jugarán a la casa y vestirán sus muñecas, mientras los niños correrán detrás de enemigos imaginarios, construirán y destruirán y estarán siempre buscando nuevas emociones.

A pesar de lo que pensemos como tienen que jugar, los niños se inclinan por juegos competitivos y las niñas por juegos cooperativos. De su tiempo libre, los niños dedican 65% a competir y las niñas sólo 35%. Ellas, al jugar usan 20 veces más que ellos el sistema de turnarse.

La difícil adolescencia

La gran y clásica diferencia es la que se manifiesta después de la pubertad y que apunta a la sexualidad. La especialista de California explica que ellos tienen en su hipotálamo un espacio cerebral dos veces y medio mayor que ellas, dedicado a la libido.

Esto explica que desde muy pequeños ellos jueguen impunemente con sus genitales, muchas veces en público, lo que puede exasperar a sus madres. Más tarde, serán los pensamientos sexuales los que estarán constantemente parpadeando como telón de fondo en su corteza visual de día y de noche, manteniéndolos listos para aprovechar cualquier oportunidad de tener sexo.
Pero si bien ellas también comienzan a buscar pareja, a esta edad se focalizan intensamente en las emociones y en la comunicación. Hablar por teléfono y salir con su grupo de amigas son parte importante de sus actividades.

En la adolescencia, ellos son más arriesgados. Esto, porque su centro del placer, según Brizendine, está prácticamente silenciado y se activa sólo con emociones extremas, como ganar un partido de fútbol o tener una cita.
En ese momento se produce un tsunami de dopamina que los saca de su habitual desgano. Correr estos riesgos es lo que les permite ganar en independencia y autonomía.

Otro factor de excitación en los jóvenes es cuando están con sus pares. Entonces tienen más accidentes y usan más drogas y alcohol. Y aunque ellas también experimentan, siempre están más alertas a los riesgos y a cómo evitarlos.

Madurez dispar

Esta es la edad en que se consolida la clásica queja: los hombres acusan a las mujeres de ser demasiado emocionales y ellas los consideran poco demostrativos.

La explicación estaría en dos circuitos neuronales que procesan las emociones. Uno es el sistema de las neuronas espejo, que nos lleva a imitar la conducta de quien tenemos enfrente y sintonizar con su ánimo y afectos. Este es el que marca el estilo femenino.

El otro es el de la confluencia temporo-parietal, que nos lleva a buscar soluciones a los problemas que causan malestar emocional. Es el sello masculino de enfrentar los conflictos.

Y aunque ambos cerebros cuentan con los dos sistemas, cada uno echa mano a uno de ellos con mayor predilección. Esto lleva a que mientras ellas quieren ser escuchadas y comprendidas, es decir, piden atención; ellos buscan la forma de resolver la situación, o sea, están distraídos pensando.
Pero con los años, los niveles hormonales de ambos sexos se reducen y ambos cerebros comienzan a asemejarse.

La plasticidad de los géneros

Aunque hay diferencias biológicas demostradas entre los cerebros masculino y femenino, también hay fuertes pruebas de que pueden asemejarse en ciertas circunstancias. Una de ellas es la vejez, cuando en el hombre disminuye la testosterona y en las mujeres caen los estrógenos. Son tiempos de mejor comunicación, intimidad y sintonía afectiva en la pareja.
Pero también está el momento de cuando la mujer se embaraza. Es cuando la mujer libera feromonas, cuyo efecto en el hombre es que se reduzca su testosterona en un 33%, mientras que otra hormona -la prolactina- sube en 20%.

Lo anterior apacigua las energías masculinas, hace que esté más hogareño y lo prepara para la paternidad.
Los científicos sospechan que un mecanismo similar es el que está detrás de la monogamia. Por último, aún faltan muchos estudios para determinar a ciencia cierta los límites de lo biológico y lo cultural en esta materia.

sábado, 3 de marzo de 2012

EL LIDER Y EL SENTIDO DE URGENCIA.- DIA 1 LA AUTOMPLACENCIA Y EL FALSO SENTIDO DE URGENCIA EL LIDER Y EL SENTIDO DE URGENCIA.- DIA 1 LA AUTOMPLACENCIA Y EL FALSO SENTIDO DE URGENCIA

Ayer en un seminario sobre la reforma laboral patrocinado por Asepeyo, al que tuve la suerte me invitasen mis amigos Juande y Jose Antonio (Cacawiki, para los amigos del palo y la pelota). Muy interesante y clarificador. Como ponente Antonio V. Sempere Navarro, Catedrático de la Universidad Rey Juan Carlo,  director general de los Foros Aranzi Social y coordinador del área Laboral de Gómez-Acebo & Pombo Abogados, consiguió de una manera didáctica, técnica y amena, explicar los contenidos esenciales de la reforma.

Hoy por la mañana un café, entrevista, rato agradable con Miquel Calvet, director de la revista digital http://www.rhmedia.es/, revista que cualquier profesional del área debe leer si quiere estar al día de lo que acontece en nuestra Comunidad.

Comenzamos hoy el viaje por una competencia absolutamente imprescindible para un liderazgo eficiente,  el crear, recrear, transmitir y accionar un verdadero sentido de la urgencia en los equipos y organizaciones. Para ello, el trayecto lo desarrollaremos de la mano de John P. Kotter y “El sentido de  Urgencia”.

EL LIDER Y EL SENTIDO DE  URGENCIA.-
DIA 1 LA AUTOMPLACENCIA Y EL FALSO SENTIDO DE  URGENCIA  

Somos demasiado autocomplacientes. Y ni siquiera lo sabemos.

El exceso de actividad, frenesí, estar todo el día ocupados ¿es sentido de la urgencia? No, no lo es. Es simplemente la actividad frenética de personas que intentan hacer frente a quince asuntos a la vez, poco de los cuales son fundamentales para la organización.

Dos grandes peligros para un liderazgo efectivo: La autocomplacencia y la falsa urgencia.

Subestimamos el poder de la autocomplacencia. Su efecto es devastador, y por lo general el que la padece la niega.
Observamos que la gente está contenta con el statu quo, no importa lo que digan. No prestan atención a las oportunidades y riesgos del camino. Los éxitos han creado indolencia e incluso arrogancia. Se continúan haciendo las cosas como se han venido haciendo, focalizándose la organización en lo que siempre se ha focalizado, se continua en aquello que dio éxito. Pero, en un mundo cambiante, rápido, competitivo, una satisfacción adormilada y constante con el statu quo puede ser demoledora y desastrosa, es como ir suicidándose lentamente de felicidad.

Sin embargo, los hay que creen que han encontrado la solución a este problema cuando ven a su alrededor un derroche frenético de actividad, gente de reunión en reunión, elaborando y presentando innumerables e interminables powerpoints, gente que da la impresión de abandonar constantemente ese statu quo de manera inconformista, gente con la impresión de un agudísimo sentido de la urgencia, sin embargo esta falsa urgencia también es demoledora. Esta actitud se debe más a reacciones a la presión externa e interna,  que generan ansiedad y molestia, que a la determinación fundamental de moverse y ganar, ahora. Esto es suicidarse a través de la vigorexia patológica.  El frenesí resultante distrae más de lo que ayuda y consume la energía en actividad y no en productividad.

Y es aquí donde debemos de centrar el liderazgo eficiente, en el verdadero sentido de la urgencia. El verdadero sentido de  urgencia se centra en asuntos críticos, no en agendas atestadas de lo importante y lo trivial. La verdadera urgencia es motivada por la profunda determinación de ganar, no por la ansiedad de perder. La persona que tiene una actitud de verdadera urgencia trata de lograr algo importante todos los días.

Se centra y focaliza en los cuadrantes 1 y 2.


URGENTE
NO URGENTE
IMPORTANTE
Cuadrante 1
Cuadrante 2
NO IMPORTANTE
Cuadrante 3
Cuadrante 4

En un entorno como el de hoy en día, con una competencia encarnizada, cuando la tecnología y la información lo están cambiando todo, el comportamiento de actuar como si nada pasase (autocomplacencia) como el de correr en círculos (falsa urgencia), son torpedos silenciosos lanzados hacia uno mismo que acaban con mucha frecuencia con el barco.

El líder eficiente tiene que tener presente que la verdadera urgencia es un activo esencial que debe crear, recrear y desarrollaremos como hacerse.

UN VERDAERO SENTIDO DE  URGENCIA

Según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, urgencia quiere decir: Necesidad o falta apremiante de lo que es menester para algún negocio.

Cuando se tiene un verdadero sentido de urgencia el pensamiento que se tiene es el que hay que tomar medidas ahora, no al final cuando las circunstancias permitan fácilmente hacerlo. Ahora quiere decir progresar realmente cada dia. Necesidad critica o apremiante se refiere a retos fundamentales para el éxito o la supervivencia, para ganar o perder. Tener sentido de la urgencia es sentir que se tiene que lograra algo importante hoy.

El comportamiento urgente no lo mueve ni la creencia de que todo anda bien, ni la creencia de que todo es un desastre, lo mueve la creencia de que cada instante esconde una oportunidad y un grave peligro. La acción urgente no se mueve o logra por sentimientos de satisfacción, ansiedad, frustración, miedo, enojo o temor, sino por una determinación visceral de moverse y ganar ahora. La autocomplacencia y falsa urgencia hacen mirar hacia adentro, no hacia afuera que es donde se encuentran las oportunidades, para aquel que observa de manera persistente e incansable.

Veamos un cuadro ejemplificativo de conductas y comportamientos.



Las ocho medidas de un líder eficiente en un entorno cambiante e impredecible.

TODO COMIENZA CON UN SENTIDO DE URGENCIA.

1.- Un sentido de la urgencia: Los ganadores primero se aseguran de que suficientes personas sientan un verdadero sentido de urgencia para buscar ahora las oportunidades decisivas y los riesgos que corre una organización.

2.- El equipo guía: Las personas que tienen un fuerte sentido de urgencia identifican rápidamente lo asuntos clave y conforman equipos lo suficientemente fuertes y con el suficiente compromiso para llevar a cabo una iniciativa ambiciosa de cambio, a pesar de tener ya demasiado trabajo o estar muy comprometidas.

3.-Visiones y estrategias: Los equipos fuertes y altamente comprometidos guían los esfuerzos en busca de visiones y estrategias para manejar los asuntos clave, aun cuando las mejores estrategias son esquivas.

4.-Comunicación: Los equipos que tienen un alto sentido de urgencia sienten profundamente una necesidad imperiosa de comunicar las visiones y estrategias a las personas apropiadas, a fin de ganar adeptos y generar un mayor sentido de urgencia en sus organizaciones.

5.- Empowerment (Facultamiento): Las personas que tienen un verdadero sentido de urgencia les otorgan poder a quienes están comprometidos a hacer de una visión una realidad y les eliminan los obstáculos que aparecen en el camino, aun si es muy difícil eliminar dichos obstáculos.

6.- Triunfos a corto plazo: Los equipos que tienen un alto sentido de urgencia llevan a quienes han otorgado poder a lograr triunfos visibles, claros y a corto plazo. Logros que silencian las críticas y desarman a los cínicos.

7.-Jamás disminuir la intensidad: Los grupos que tienen un verdadero sentido de urgencia no dejan que sus organizaciones vuelvan a caer en la comodidad de la autocomplacencia después de obtener los primeros éxitos.

8.- Hacer que el cambio se mantenga: Las organizaciones que tienen un alto sentido de urgencia, se sienten obligadas a buscar maneras de asegurarse de que cualquier cambio se mantenga, institucionalizándolo en la estructura, en los sistemas y, sobre todo, en la cultura.

La buena noticia es que en un entorno cambiante, no solo hay peligros sino también se ofrecen muchas oportunidades maravillosas. Capitalizar las oportunidades  requiere múltiples habilidades y recursos, pero, atención, todo comienza con un sentido de urgencia. APASIONANTE ESTE VIAJE ¿VERDADAD?…